Bueno bueno bueno, ¡Cómo va esto! hemos comenzado la 2ª fermentación, en este caso en una bolsa hermética para que no haya ningún tipo de oxígeno que alimente a las bacterias, aquí tenéis las imágenes:
Fermentación a las 72 horas
4º Día de fermentación
5º Día de fermentación
Pasando nuestra creación del primer al segundo fermentador
Ohhhh! míralo, ¡ha salido al padre!
Estos son los posos de la levadura, supuéstamente sirven para ensaladas...
Hola a todos después de mucho tiempo. Curiosa noticia que vimos hace tiempo en los informativos de La Sexta, hablaban sobre microcervecerías y cerveza casera. Aegan, digo agl y yo vimos, no sin asombro, que aquello podría ser un buen divertimento, además de fomentar nuestra afición a la cerveza. Raudos y veloces miramos en Internet a ver qué había por ahí.
Y nos encontramos con www.cervezas.info. Un portal dedicado por entero a este menester. También pasamos por la tienda www.masmalta.com, y nos lo apuntamos para cuando tuviéramos tiempo (y perras…). Hemos conseguido algo de dinero y dos “socios capitalistas”, así que el momento ha llegado:
Fabricando nuestra propia cerveza
Bueno, fabricar, fabricar, lo que se dice fabricar no es que nos la fabriquemos del todo, hemos comenzado por lo fácil: un kit para hacer cerveza a partir de extractos, me explico a grosso modo:
El proceso cervecero comienza con el malteado de semillas de cebada, trigo o lo que sea (germinar un poco las semillas para activar la producción de glucosa)
Tras ello, las semillas se secan y se trituran.
En el siguiente paso se cocinan con agua a una temperatura determinada, añadiendo al proceso lúpulo (lo que amarga). Esto suena fácil, pero requiere cocinar a una Tª determinada y añadir el lúpulo en un momento concreto del experimento. Además hay que tener clara la receta y demás.
Se añade la levadura, que iniciará el proceso de fermentación.
La primera fermentación es aeróbica (con oxígeno para las bacterias).
Hasta aquí el proceso es igual a las cervezas comerciales, tras esto, en ellas lo que se hace es una pasteurización.
En el caso de la cerveza casera, se realiza una segunda fermentación, en este caso, anaeróbica (sin oxígeno), consiguiendo así un mayor sabor y cuerpo.
Finalmente se embotella y se gasifica añadiendo un poco de azúcar al tema (lo explicaré cuando lleguemos a ese punto).
Con el kit a partir de extractos, lo que conseguimos es ahorrarnos los 3 primeros pasos. Por contra, no controlamos la receta y por lo tanto el grado alcohólico y el sabor serán dados por el fabricante del extracto. Pero bueno, queríamos empezar por algo sencillo, ya pasaremos a la elaboración “todo grano”, es decir, controlando nosotros los ingredientes.
En el kit nos viene:
Un gran cubo blanco en el que se hará la primera fermentación.
Desinfectante.
Una probeta para hacer las pruebas de densidad.
Un densímetro (sirve para controlar el proceso de fermentación)
Un termómetro.
Un “cubitainer” (bolsa hermética con tapón) para hacer la segunda fermentación.
Un borboteador (para eliminar el CO2 resultante de la fermentación impidiendo la entrada de aire).
Una serie de tubos y aparatejos para pasar cerveza de una fermentación a otra y de ésta a las botellas.
Un aparato para poner chapas.
Un kit de extracto con su levadura (a elegir)
Además hemos comprado:
Un libro: “La cerveza artesanal”. Curradísimo el libro, trata prácticamente todo: historia, proceso de elaboración, los diferentes tipos de semillas, recetas, etc etc… Completísimo y muy recomendable. Está carillo porque es de tapa dura, a todo color y páginas satinadas, merece la pena. Me encanta un apartado en el que se habla de una cerveza que se elaboraba en la edad de bronce en la zona de Cataluña y explican paso a paso, con técnicas de la época, como elaborarla.
Un par más de kits de extractos (para probar)
Botellas y chapas (que no vienen en el kit)
Nos hemos recogido de por ahí:
Un calentador de pecera. No es necesario, pero en las instrucciones recomiendan hacer la fermentación en un rango determinado de temperaturas (para que el proceso quede mejor), como estamos en invierno, le he pedido prestado a mi padre el calentador que usaba en la pecera cuando era aficionado a ello.
Botellas retornables, en concreto de las cervezas de Masset del Lleó que recibió Alejandro de regalo de Navidad, muy buenas, por cierto.
Estamos negociando una caja de Heineken de bar, haremos el tremendo esfuerzo de bebérnoslas, las lavaremos y las usaremos para rellenar.
Nos hemos hecho un calendario en OpenOffice Calc para apuntarnos las medidas y demás historias.
Al lío
Bueno, pues basta de teoría, vamos a lo que vamos. Comenzaremos con un kit de la marca “Muntons”, una rubia Pilsner:
El Kit
En el kit vienen dos latas de extracto y un sobrecito de levadura, que hemos puesto con algo de agua un par de días antes para rehidratarla y activar el proceso:
Levadura rehidratada
Con ese kit podemos hacer unos 23 litros de cerveza. Lo primero que insisten desde más malta y en el libro de elaboración es en desinfectar bien todos los enseres. Esto tiene su lógica, ya que se trata de que ningún agente externo afecte al proceso de fermentación. Por lo tanto mataremos a todas las bacterias no deseadas con el “chemipro”, el desinfectante que viene en el kit. Básicamente este desinfectante es Hipoclorito Sódico (lejía de toda la vida) y oxígeno activo, para potenciar el tema:
El Chemipro
Desinfectando el cubo y todos los enseres
Mientras actúa el desinfectante, vamos poniendo las dos latas de extractos al baño maría (para que se fluidifiquen un poco) y ponemos a hervir también un par de litros de agua:
Latas de extracto al baño maría y agua hirviendo
Ahora viene uno de los pasos interesantes: abrir los botes de extractos. Tanto agl como yo, lo primero que hicimos fue “asomar” la naríz: huele a papillas de bebé.
Jarabe de extractos de Malta
Echamos el contenido de las dos latas al cubo, arrebañando bien (usamos parte de los dos litros de agua):
Jarabe al cubo
Y añadimos los dos litros de agua hirviendo. Como el agua de la zona es… bueno… de todo menos buena, hemos decidido utilizar agua embotellada. En concreto Neval, del Mercadona (estos murcianos saben de agua…):
Añadimos agua hirviendo
Ahora toca remover los dos litros y el jarabe bien para que quede totalmente disuelto:
Removiendo
Después, añadimos otros 18 litros al conjunto. Tras remover otro rato, colocamos el calentador y pusimos el cubo a fermentar en un aseo (para que no haya mucha luz y no moleste):
A fermentar!
Entre tanto, medimos la Densidad Original con el densímetro, para de ese modo saber si necesitamos más agua, hay que tener en cuenta que el densímetro viene calibrado para 20ºC, mientras que el mejunje estaba a 25º, con lo que hay que aplicar una corrección (+1 en nuestro caso), en el libro hay una tabla con las correcciones a realizar:
D.O.: 1041, perfecto!
Así terminamos la primera parte de la fabricación, os iremos poniendo fotos de cómo va la cosa en los próximos días. Supuestamente, dentro de una semana debería haber terminado la primera fermentación.
Saludos y buena cerveza!
EDITO: Repasando el post, y vigilando que los enlaces estén bien, en cervezas.info nos proponen este reportaje, está en catalán, pero se entiende: