Ante todo pedir perdón por no poder informar ayer de cómo iba la cosa por tierras asiáticas, el culpable es el de siempre, el alcohol.
El primer consejo que debo dar a alguien que se decida a venir a China es que lleve el nombre y la dirección del Hotel anotadas en un papel, esto que suena obvio en verdad no lo es, ¿Qué ocurriría si llegas a barajas, coges un taxi y le muestras un papel escrito en chino? Seguramente no te entederá, y aquí es donde viene el consejo: los taxistas chinos no saben inglés, por lo que es recomendable que llevéis la nota escrita en chino. Los hoteles suelen tener tarjetas con ello, además de otras direcciones en inglés y su correspondencia en chino.
La historia es que llegamos nosotros al aeropuerto, a la zona donde se cogen los taxis con el papel de la reserva del hotel, que para más fastidio, estaba en castellano. Nadie en el lugar hablaba inglés y pretendían que nos montáramos en una furgonetica tipo minibús, curioso, puesto que el lugar estaba lleno de taxis. Tras diferentes negativas, por fín llegó un taxista que sabía inglés y nos llevó al hotel. Primera impresión: el tráfico es horrible. No porque haya mucho atasco ni nada de eso, sino porque no existe ninguna norma de circulación. Aquí se conduce de una manera muy simple: utilizando el pito y metiéndose sin mirar. En el hotel nos esperaba una grata sorpresa.
No, no es de regalo. El osito venía con una nota diciendo que si lo quieres te pases por recepción…
Sin tardar ni un momento, nos dirigimos a la feria. Andando. Resulta que aquí las distancias son un poco grandes… entre una manzana y otra puedes tardar unos 10 minutos andando… Pero bueno, al menos pudimos ver algo de la ciudad (no muy interesante, puesto que estamos en el distrito financiero). Tras estar unos 10 minutos andando, yo que soy muy observador, me dí cuenta de una cosa: ¡Qué porrón de chinos que hay en china! pero un montón ¿eh?. Tras caminar otros 10 minutos, comenzamos a pensar que estábamos perdidos. Gracias a Dios, la gente aquí es muy amable y servicial y preguntando preguntando, un chico llamado Lau nos dijo que él iba a la feria y que estaría encantado de acompañarnos y hacer de traductor… gratis!
El medio de comunicación estrella en Beijing son las bicicletas (en el fondo yo se que soy un visionario). Las usa todo el mundo: hombres y mujeres, jóvenes y viejos, ricos y pobres. Además es muy común encontrarlas de alquiler.
Tras caminar un poco más, esta vez en la dirección correcta, llegamos a la feria.
De este día no tengo muchas fotos de la feria, os las pondré en siguientes post, ya que fui a trabajar y estaba bastante cansado por no haber dormido en el avión. La feria no está mal, pero la verdad que aquí en China eso de la organización… sin embargo no he visto ninguna trifulca… El caso es que conforme salimos de la feria, no se ocurre mejor cosa que irnos de compras:
Sí, amigos, qué mejor forma de aprovechar un viaje a Pekín, que irnos de compras al Carrefour. No haré ningún comentario. El caso es que el mito de la China barata empezó a desmoronarse aquí. Curioso esto del Carrefour chino, hay currando un montón de gente, mas o menos dos personas por pasillo, pero en plan verdulería del mercado. En todas las secciones los trabajadores predicaban las ofertas a voces. No se si podréis imaginaroslo, pero yo no podía olvidar los recuerdos del Carrefour de mi pueblo e imaginarme a la gente que trabaja en Electro gritando sus ofertas de móviles como lo hacen en Beijing. Sencillamente impresionante.
La verdad es que me ha defraudado un poco el viaje, yo me esperaba una China más moderna y avanzada, pero la verdad es que entre torre y torre de edificios modernos, podían verse a la gente durmiendo y pasando el rato hacinados en chabolas y descampados. Sólo hay dos clases sociales en China: pobres y ricos, no existe la clase media.
Por lo demás muy bien, parece que la ciudad se ha preparado para los juegos olímpicos y esta todo muy moderno, aunque con acabados mediocres… Os dejo una fotillo de una de las avenidas.
Y aquí una explicación gráfica de por qué no pudimos postear ayer nada:
Bueno, pos me despido y seguiré contando. Saludos desde pekín!
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