Hola amigos/as, ya nos echábais de menos ¿Verdad? Pues ná, volvemos y volvemos fuerte: Nos hemos ido de viaje a China, bueno no todos, pero yo uno de ellos. La verdad es que China está lejos, siempre te lo habían dicho, siempre te lo habías creído, pero cuando llevas casi 24h en medios de transporte, la verdad es que empieza a ser empírico.
Parte 1: El Planning
Todo comienza hace un par de meses cuando una amable china nos invita a visitar una feria en Pekín. Esto podría ser algo normal, pero no cuando el viaje se decide definitivamente dos semanas antes de la fecha. De todas formas, el resultado del planning es sencillo, nos vamos a Madrid en tren, cogemos un vuelo a París desde Barajas y en París cogemos el vuelo a Pekín. Quedamos dos días antes para ver si teníamos todo en regla: pasaporte visado, billetes de avión, billetes de tren… ¡No! Billetes de tren no, eso nos cojemos un tren desde Murcia que salen todos los días a las 6 de la mañana. He aquí el primer problema… No hay trenes a las 6 de la mañana con destino Madrid.
No pasa nada, vamos desde Alicante,… tampoco… bueno… pues… ¡Ya sé! vamos desde Albacete.
Parte 2: Madruga, que nos vamos a Albacete!
Bueno, no parece mala idea, vamos en coche a Albacete, cogemos el tren y vamos a Atocha… Aunque… ¿Por qué no vamos a ir a Madrid directamente?
Parte 3: Madrid - París
Bueno, tras unos cambios entre trenes y metros (no tengo fotos porque no se pueden hacer fotos en las estaciones de Renfe) llegamos por fín a Barajas, facturamos, el chico nos dice que el cambio de avión en París se tarda medio minuto…, pasamos el control pertinente y pienso …ummm…. me quedan muchas horas de viaje por delante, pues mira, me compro una revista para leer hasta París y un libro (sí un libro) para el viaje de 12 horas. Sencillo: leo 6 y duermo otras 6, así no tendré JetLag. El viaje a parís es cojonudo, me leo mi revista, me queda aún media para la vuelta, el piloto realiza un aterrizaje suave, preciso y en hora… ¡Qué bien que nos salen las cosas!. Tenemos una hora hasta el embarque en el segundo avión, así que decidimos laxarnos, fumarnos un cigarro en París (aunque sea en la puerta del aeropuerto)…
Parte 4: París - …. París?
Ostia qué grande es el Charles de Gaulle!, nos tirmaos la friolera de 45 minutos orbitando en el aeropuerto, y pasando de control en control… Cuando por fín podemos embarcar, resulta que la puerta está en la otra punta y hay que coger un trenecito…
Parte 5: París ——————————————– Pekín
Fuf!, sí que está lejos Pekín… Llevo una hora en el asiento de la clase Turista (cómo si no) y tengo el lumbago hecho polvo, menos mal que es un Boeing de estos grandes y tienen IFES (In-Flight Entertainment system)… Los juegos son una mierda, las películas están en Inglés (además de ser una castaña…), un momento, esto qué es?
Sí… ¡Es Alejandro!
Bueno, no pasa nada, yo me he traído un libro para leer en el avión, así que lo abro… Bien! es de los de letritas pequeñas!. Tras 30 minutos, mis ojos no dan más de sí, así que opto por el plan B: dormir. Craso error, una vez tengo la postura cogida, vienen las azafatas con la cena… Bueno, mejor, así con la cosa de la digestión, me dormiré antes…
Y una mierda, llevamos “solo” 3 horas de viaje y he cenado pollo revenido al toque de recalentado con pimientos muy picantes (podrían avisar, coño) y de postre mi favorito: piña seca!, por otro lado, mi lumbago no da más de sí, ¿cómo coño lo hice antes? ¡Ah sí!, tenía el asiento un puntico reclinado hacia atrás…
Pero ¡Oh curiosidades de la condición humana! resulta que mi compañera de pasaje tras mí decide que no es buen momento para que me recline y recibo un gran empujón en el asiento. Lo intento de nuevo con idénticos resultados. Miro de nuevo el reloj, qué bien, solo ha pasado media hora! Miro el IFES, me dice que “solo” quedan 7 horas de viaje…
De aquí en adelante no recuerdo mucho, tengo esta imagen:
Y miles de intentos por dormir, ya que a la imposibilidad de conseguir postura se unió el compañero de asiento de al lado (un gabacho cabrón) que decide que cuando apagan las luces del avión, él debe encender el foco de 1000 vatios que ponen como luz de lectura y ponerse a leer un libro más gordo que yo; además de otro gabacho cabrón que no tiene mejor cosa que contarle a su novia cosas graciosas con voz fuerte…
A las 2 de la mañana (hora de españa) decido desistir.
Un tiempo después, no se cuanto (por cálculos creo que 24 horas después de levantarme), sé que se hace de día de repente y amanecemos en Pekín. El resto en próximas ediciones.
Etiquetas: china, clase turista, lumbago, paris, pekin, viaje











Diossss!!!, lo mejor es la foto de Alejandro en el IFES….
Casino 1241779297…
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